Yo soy una fiel seguidora de Platzi y los valores que promueve, sobre todo de «Nunca pares de aprender» y en esta ocasión les quiero contarles un poco de mi y como lo aprendí.

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Los que me conocen, sobre todo los que me conocen desde la escuela, saben lo necia que puede ser. Siempre he tenido ideas muy fuertes acerca de lo que quiero, pero también acerca de lo que no. En la preparatoria dije «Yo no necesito saber hacer oficios.» A mi tía le dije «No quiero estudiar en tu escuela, porque no quiero ser Maestra». No pasó mucho tiempo antes de que me comiera mis palabras. cursando la universidad, pronto estuve haciendo oficios para pedir patrocinio y apoyo para ir a torneos. En cuarto semestre tuve mi primer empleo como maestra de ajedrez. En la universidad entendi que habia sido soberbia y tonta todas la veces que dije «yo nunca». Descubrí que mi carrera no era lo que yo esperaba, así que me dedique a aprender muchas otras cosas. Pronto comprendi que nunca es suficiente, más en el mundo de la tecnología donde todo cambia, se muere, renace y siempre llega «algo mejor».

Los maestros no paran de aprender

Años después de egresar, me hablaron de la Escuela donde mi tia habia sido la directora (no piensen mal, para entonces ella ya había fallecido, así que no, no fue palanca) para dar clases de matematicas (algebra, geometria y aritmetica). El temario estaba ya creado con instrucciones de «Allá arriba, muy arriba» y prácticamente me programaba desde el día uno, cuando tenía que ver tal o cual tema. Hubo dos cosas que yo desconocía de todo el temario, una era el concepto de función inversa y la otra el uso de Geogebra. Nunca, en todos mis años de estudio me enseñaron lo que era una función inversa, pero una buscada rápida resolvió mis dudas. Aunque me sentí un poco ofendida de que nunca lo hubiéramos visto en clase, no creí tener problema en enseñarlo. Aprender a usar Geogebra, y después planear clases con Geogebra, si me costo un poco más de horas, pero no por difícil, sino porque quedé enamorada de la herramienta y me di gusto conocerla.

Yo llegue con toda la actitud a dar clase, pero tope con pared con los alumnos.

El círculo vicioso

Mis alumnos eran jóvenes en edad universitaria, que se estaban preparando para dar clases en primaria. Muchos de ellos tuvieron pésimos maestros de matemáticas en educación básica, así que le habían desarrollado una aversión total a la materia. Era claro que, con ellos el círculo malos maestros de matematicas/alumnos que no saben matematicas iba a seguir. Así que, yo debía por contrato, enseñar temas muy complejos y avanzados para mis alumnos. Ellos, a su vez, no entendía porque debíamos ver temas de álgebra, si ellos nunca lo iban a enseñar. Entonces, decidí que mi trabajo era enseñarles matemáticas y un poco del famoso «Nunca pares de aprender».

A estas alturas, yo ya había entendí mi error inicial de decir «yo no necesito saber/ yo nunca voy a hacer», la vida nos da muchas vueltas, y realmente tenemos poco control sobre ellas (hola, 2020, nos la jugaste muy bien). La única manera de salir adelante es estar abierto a lo nuevo, y se los dije varias veces. Aunque ellos tengan sus planes, deben estar preparados para tener planes alternos.  Debían ser maestros bien preparados por si el plan de estudios cambiaba, por si no encontraban trabajo en nivel primaria, pero podían ingresar a otras instituciones, para en un futuro buscar dar clase en secundaria, asesorías, etc. Mientras más cosas sepan, es más fácil conseguir trabajo y destacar.

Somos seres de costumbre

 Yo se que estar aprendiendo algo toda la vida, es dificil y cansado.De hecho,hasta se puede relacionar con varios tipos de sesgos cognitivos.

Si nosotros aprendimos a hacer algo que nos funcionó y lo aplicamos muchas veces, nuestro cerebro lo registró como «la mejor manera de hacerlo». Así que nos rehusamos a aprender algo nuevo, porque «como yo lo hago está bien», «ya me acostumbre», «si lo hago diferente voy a sentir que perdí el tiempo haciendo las cosa como las hacia antes» y mil excusas más. La realidad es, el cambio es lo único constante. El conocimiento nuevo, siempre va a ser una ventaja y por eso es que es correcto decir «Nunca pares de aprender»