La Luna

Foto tomada por Bibliofílica

La primera vez que vi la luna por un telescopio, me dio miedo. No sé explicar muy bien si es el sentido de aislamiento, la falta de compañía, la lejanía o el inmenso espacio negro detrás de ella.

Es muy fácil romanizar el espacio. Llenarlo de magia y misticismo. Le damos poderes sobre nosotros, a las estrellas y nos encomendamos a la Luna para que nos proteja. Pero, cuando la vez como es en realidad, la terminas compadeciendo. Está encadenada a nosotros en una danza espacial. Igual que los otros planetas y sus lunas. Es solo materia inerte, que no tendría por qué estar ahí, pero está y se le agradece.

Por favor, no la insulten dándole poderes, mejor admírenla como cualquier otra maravilla de la naturaleza.

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