Dure dos días trabajando en una fonda de tamales

La siguiente historia es verdadera y reciente. No voy a dar nombres, y no hay rastro que señale a nadie de los implicados en este chisme. Su fin es meramente informativo para que nos les pase a ustedes.

Vamos a empezar aceptando el error de que he estado mandando solicitudes de trabajo a prácticamente cualquier oferta que se ajusta mínimamente a mis intereses. Lo ideal sería conocer al menos algo de nuestro posible empleador. Pero no pasa, no es posible, y ya desde aquí empezó el problema.

Un día cualquiera recibí una contestación, que se escuchaba muy tentadora y halagadora. Hace mucho que nadie me hablaba así profesionalmente. Concerté una entrevista con la encargada de RH y aun así no se me ocurrió investigar completamente a la empresa. Vamos a decir que esta era una fonda de tamales y otros, porque sus servicios eran de chile, mole y pozole. Que estuvieran tan diversificados, no lo vi como una red flag, lo vi como que ya era una empresa que había crecido y que estaba actualizada porque hasta sushi molecular ofrecían.

Llego el día de la entrevista, pero quien me entrevisto fue el chef mayor. Todo estaba saliendo muy bien, estuvimos hablando de lo que se esperaba de mí, y de qué masa prefabricada de tamales se usaría para los tamales principales. Esto se me hizo raro, y se lo dije, porque entre los servicios de esta empresa, está el ayudarte a desarrollar tu propia masa de tamales sin necesidad de prefabricados, y ellos mismos emplean una que no era propia.

Y luego, paso lo impensable. Ahí mismo en la entrevista me dijeron “eres lo que necesitamos, estás contratada”. Jamás me había pasado esto y creo que desde aquí ya no supe manejar esto. Obviamente, dije que gracias, qué perfecto y que, pues adelante. Pero, nos faltaba definir un detalle muy importante. El salario.

Resulta que este puesto tenía un hermoso salario del 5% de los ingresos.

¿Pero, cuanto es el 5%? fue mi pregunta obligada

Bueno, es que si tenemos un proyecto de X tamales, tú te quedas con ese porcentaje. Y ahorita tenemos ya ingresos de las Redes Sociales, en Instagram tenemos 3 quintillones de seguidores y todas nuestras redes están monetizadas y pues ya de eso sacaremos el 5%…

No shit sherlock.

Afortunadamente, si pase por la primaria y sé sacar el 5%, pero si no sabes el monto base, eso no me dice nada.

La cosa era turbia, pero estar en videollamada no me dejaba pensar muy claramente. Sí sabía que no iba a ser mucho, que era un trabajo freelance y dije “bueno, no ha de ser mucho, pero si trabajamos todos esto puede crecer, solo es cosa de aguantar un rato, esto es mejor a nada.”

Al día siguiente, me presentaron al que sería mi jefe directo y este me pidió, hacer un reporte del estado del SEO de la fonda. Y aquí es cuando exploto todo.

  • El relleno de los tamales estaba crudo.
  • Nadie sabía realmente hacer masa de tamales, ni relleno, ni cocinarlos.
  • El mole no era mole era una salsa verde con chocolate que se veía feo y poco profesional.
  • Las fotos del menú eran robadas de la fonda vecina.
  • Los clientes eran todos el primo del dueño con diferentes ropas, pero lo usaban para dar la idea de que tenían clientes.
  • El sushi era carne de gato callejero envuelto en arroz.
  • Y, además de fonda, también era Spa de Pies, pero con resultados funestos.

Además de enviar este feedback, pedí que en mi contrato, el cual todavía no firmaba, se asegurara al menos un salario por las funciones a realizar, y un medio de monitorear los ingresos o no continuaba.

El chef mayor me hablo, me dijo que él me había dicho que esto era un relanzamiento y que, pues estábamos creciendo. Yo le dije que eso no me lo había dicho, que él me había asegurado que se tenían ingresos y se ve claro que no, que lo justo es que él hablara claro y aceptara que era posible que esos primeros meses de prueba, ni siquiera hubiera ingresos. Él no quiso aceptar esto, yo le dije que entonces quería un salario asegurado o no continuaba… y pues no continúe.

Solo quiero decir que la plática final fue bastante franca, pero bastante profesional. Quedamos en buenos términos y hasta quedo abierta la posibilidad de que me dé vuelvan a llamar, con un contrato cuando la fonda este a flote.

A veces la necesidad nos hace ver lo que no hay y cegarnos a otras cosas. Por eso es necesario tener a nuestra gente de confianza y siempre contar estas cosas.

Las banderas ahí estaban, hasta la mentalidad de tiburónes decretadores bendecidos por el universo, del chat de la fonda, era una red flag enorme.

Cuando hablamos, vemos más claro. Quédense con esta experiencia de que siempre debemos dudar, y darnos tiempo para pensar. Siempre podemos decir “siempre no” y sobre todo, tener una persona de respaldo para las decisiones difíciles.

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